@mario-sanz-cruz
El último farero de Almería
Mario Sanz Cruz es uno de los últimos fareros de España. Durante décadas ha cuidado los faros de la costa almeriense, manteniendo encendida la luz que guía a los pescadores y navegantes. Un oficio solitario y esencial que está desapareciendo con la automatización de los faros.
Mario Sanz Cruz lleva más de treinta años al cuidado de los faros de Almería. Entró en el oficio casi por casualidad, cuando las plazas de torrero de faros aún se convocaban por oposición, y desde entonces ha sido el guardián silencioso de la costa.
Su trabajo consiste en mantener las lentes, los mecanismos de rotación y las lámparas de los faros en perfecto estado, asegurando que cada noche la luz llegue a donde tiene que llegar.
Ha visto cómo la tecnología fue reemplazando a los fareros uno a uno. Los faros se automatizaron, las casas de los torreros se abandonaron y los compañeros se jubilaron sin relevo. Mario es de los últimos en quedar, un testigo directo de un oficio que existía desde hace siglos y que se extingue en silencio.
Para él, un faro no es solo una torre con una luz: es un compromiso con la gente del mar, con los pescadores que salen de madrugada y confían en que esa señal estará ahí.
Su legado es haber mantenido viva esa promesa durante décadas, con la dedicación callada de quien sabe que su trabajo salva vidas aunque nadie lo vea.


